“Iba a decir un título impresionante”, dijo Elisa Carrió ayer, sonriente. “Dígalo, dígalo”, pidió un periodista. “No, porque estoy chic y moderada”, respondió la lideresa de la Coalición Cívica. Así de distendida se vio a la principal opositora del Gobierno nacional.
Reunida junto a Margarita Stolbizer y dirigentes bonaerenses, la chaqueña lanzó ironías en La Plata, como que “siempre es bueno que se vaya algún Fernández”, con respecto a la renuncia de ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Carrió, además, calificó al poder del Gobierno como “un poder en liquidación”, resaltó que “la Nación vive momentos muy difíciles en lo económico” y lanzó un vaticinio: dijo que los problemas “se van a agravar si no hay políticas contra la inflación”.
No se quedó callada con respecto a la Provincia. Acusó al gobierno de Daniel Scioli no sólo de haber acompañado al Gobierno nacional “en la peor política contra el campo”, sino también de enfrentar “a la segunda parte de la economía de la Provincia con el famoso aumento del impuesto a los Ingresos Brutos”, en alusión a la reforma impositiva aprobada hace dos días. Para la Coalición, ese retoque “tiene un claro componente inflacionario”.
“Hay un poder institucional muy débil”, consignó en cuanto al Gobierno de Cristina Fernández. Pero denunció “actos de debilitamiento, incluida la renuncia de Fernández para poner en juego el poder”, como provenientes de “una pelea profunda de facciones al interior del peronismo”. Un segundo vaticinio: “Sumado a la inflación puede ser un cóctel explosivo”.
Consultada sobre si comparte alguna vocación común con sectores duhaldistas, Carrió, que siempre denunció la connivencia del duhaldismo con la UCR oficial, respondió que “no, no tenemos nada que ver. Pero ustedes saben que hay momentos en la historia en que los malos sirven al bien, así que yo sólo admiro la obra de Dios”, respondió, abonando el mote de “mística” que le adjudican. “Me decían mística a mí y ellos hablaron de Judas”, dijo en relación a las críticas del oficialismo al vicepresidente Julio Cobos.
Más tarde hizo otra predicción. Anunció que la Coalición se retirará “profundamente de todo lo que vamos a ver ahora dentro del oficialismo y del peronismo”, hacia una “retaguardia”. Relacionó esa determinación con la necesidad de no estar todo el tiempo “en la agitación política que pueden mostrar los diarios en los próximos días”. “La lucha de facciones en el peronismo termina en situaciones económicas sin control”, reflexionó.
Por su parte, la ex candidata a gobernadora por la provincia de Buenos Aires, Margarita Stolbizer, destacó la importancia y calidad de los equipos técnicos formados cuyos ejes a trabajar en su provincia son la reforma del Estado, la reforma tributaria, la seguridad y la justicia.
“Queremos terminar con un gobierno cómplice y mendigo del Estado nacional en la provincia de Buenos Aires”, dijo Stolbizer, y agregó que “el impuestazo del Gobierno de Scioli es a la Provincia lo que la resolución 125 fue a la Nación, así como los Kirchner arruinaron el campo, el gobernador está arruinando las pequeñas y medianas industrias”.
En ese sentido, sostuvo que su fuerza política apoyó al campo y que “nuestros legisladores van a apoyar a la industria y a los jubilados”.
Carrió y Stolbizer estuvieron acompañadas por el titular del Bloque de la Coalición Cívica de diputados provinciales, Jaime Linares, y por el senador provincial Javier Mor Roig para la presentación de los equipos técnicos provinciales.
En la ocasión, aprovecharon para bajar línea a sus partidarios y les pidieron un trabajo más personal para acercar gente. Les pusieron una fecha límite: en diciembre tendrían que tener todo listo para la lucha de 2009.