El psicólogo Jorge Corsi (62), acusado de integrar una banda de pedófilos que operaba en zonas de alto poder adquisitivo de Buenos Aires, fue indagado ayer junto a otros dos imputados en el juzgado criminal de instrucción 45, por los delitos de corrupción de menores, abuso deshonesto y asociación ilícita.
Los otros dos acusados son el profesor de música Marcelo Rocca Clement y el profesor de educación física Augusto Correa, que se habría encargado de captar a los menores en encuentros deportivos e inducirlos a tener relaciones sexuales.
En cuanto a Rocca Clement, tiene antecedentes por el mismo delito. En 2000 fue denunciado por la madre de un chico de 12 años, procesado y detenido, bajo sospecha de integrar una red que inducía a menores a tener relaciones y luego difundía los videos por internet. Clement, que por aquel entonces trabajaba en una escuela privada, pasó dos años preso y fue excarcelado hasta el juicio oral. Ahora se dedicaba a la joyería.
Corsi, en tanto, es profesor de un Posgrado de especialización sobre Violencia Familiar en la UBA y su arresto conmocionó al ambiente de la psicología. Varios especialistas confirmaron ayer que, de ser cierta, esta acusación pone en juego las instituciones y las políticas de prevención y de condena de abusos
Haciendo referencia a los escritos de Corsi sobre abuso sexual, en los que caracteriza al victimario y a la víctima, la psiquiatra María de los Angeles López Geist dijo que “él mismo fue dando pautas, se estaba describiendo a sí mismo”, “sería un caso en donde el nivel de perversión supera cualquier patología, asimilable a un asesino serial”.
El fiscal Martín Niklison explicó que la investigación comenzó en 2007 con el testimonio de un menor que al momento de los hechos tenía 14 años y aclaró que hay al menos otras cuatro personas que se encuentran prófugas.