Una ONG venía desarrollando un proyecto ambientalista en Villa Elisa: reducía a viruta el producto de las podas. Tenía un convenio con el Municipio, pero Espacios Verdes se llevó la máquina y no está en sus planes devolverla
Los reclamos hacia el Municipio son tan frecuentes como variados y van desde la reparación de calzadas hasta el mantenimiento de los paseos públicos, pasando por la recolección de residuos y un rosario de inconvenientes que a esta altura del debate han adquirido la condición de mal crónico. Sin embargo, nunca se había escuchado que se pidiera la devolución de una herramienta de trabajo.
El reclamo es de los vecinos, pero
involucra al Comité de Cuencas de
los arroyos Carnaval y Martín, ya que es la ONG que estaba al frente del proyecto. ¿Qué quieren? La máquina chipeadora que utilizaban para reducir a viruta las ramas del barrio San Jorge de Villa Elisa.
La presidenta de esa entidad ambientalista, María Albornoz, explicó que entre enero y febrero último fue retirada por la dirección de Espacios Verdes y nunca más se la vio. El titular de ese organismo, Alfredo Bertolotti, respondió que efectivamente la tiene, pero dijo que “no le pertenece al Comité, sino al Municipio”.
Con tono sereno, respetuoso y pausado, Albornoz argumentó que el proyecto de reducción de residuos vegetales está contenido en la ordenanza 9.353 del 6 de diciembre de 2001, cuya existencia fue desmentida por Bertolotti.
Se trató del primer emprendimiento de reciclado de ramas y residuos de poda que se implementó en el Partido de La Plata, gracias a esa chipeadora
-asignada por la Comuna- y a un tractor que fue donado por la dirección provincial de Vialidad y acondicionado por la propia ONG.
Con el aporte de la delegación municipal, el plan funcionaba de la siguiente manera: después de cada poda acercaban la chipeadora a la casa del vecino, convertían las ramas en astillas y las llevaban al Parque Ecológico, donde terminaban transformadas en abono o material orgánico para la enmienda de suelos.
El servicio funcionaba a la perfección y era gratuito para los vecinos que ahora lo extrañan. Ambientalistas explicaron que estos equipos permiten reducir el volumen de deshechos y prevenir los perjuicios que la quema de los mismos le genera al medioambiente.
Según pudo saberse, en septiembre de 2007 la empresa recolectora Esur
-una de las involucradas en el proyecto- dejó de prestar su colaboración, pero la entidad ambientalista no bajó los brazos y está dispuesta a seguir adelante ni bien retorne la chipeadora.
El Comité hizo un gran esfuerzo, ya que elaboró el proyecto, compró las piezas que se necesitaban para poner en funcionamiento al viejo tractor, asumió el mantenimiento de la chipeadora, y trabajó gratis para sus vecinos. Ahora, cada vez que preguntan por la máquina, les dicen que está guardadita, pero demasiado lejos de los lugares que solía frecuentar. La pregunta se cae de madura: ¿El Municipio no podía comprar otra?
“Es patrimonio municipal”
El director municipal de Espacios Verdes, Alfredo Bertolotti, dijo ayer que la chipeadora que se usaba para convertir en astillas las ramas de Villa Elisa,
“es pratrimonio municipal y está inventariada”.
Explicó que la ordenanza a la que refiere el Comité de Cuencas “no existe” y dijo que esa entidad “fue engañada” por la anterior gestión municipal.
Comentó que la máquina es la única en su tipo con la que cuenta la Comuna, y dijo que “ahora se usará para un trabajo en el Parque Ecológico”.