Boca llenó la cancha, pero fue una odisea conseguir una entrada. Ya se conoce el arbitro para la revancha
Los hinchas de Boca dieron otra muestra de su fidelidad. Ayer, en el estadio de Vélez, en donde el Xeneize hizo de local ante Atlas por la Copa Libertadores, el público acompañó en gran número, pero conseguir un entrada fue una misión muy complicada.
La odisea de obtener una localidad comenzó bien temprano en Casa Amarilla. El expendio de entradas para abonados iba a iniciarse a las 8 pero a esa hora había 150 metros de cola de hinchas boquenses quienes, desinformados, aguardaban la venta de populares para el encuentro.
La venta finalmente se inició alrededor de las 10 con el descontento de los hinchas, que por los altoparlantes fueron infomarmados de que no se vendería populares y si adicionales, lo que generó algunos incidentes.
“Se iban a vender adicionales a las 8 pero el desborde de los hinchas hizo que la gente encargada de la seguridad en Casa Amarilla nos pidiera que se comience más tarde” dijo Norberto Carretino, jefe de Recaudaciones de Boca.
Carretino descartó que se haya informado que existiera un remanente de localidades populares y denunció la venta de falsas entradas.
Arbitros de la revancha
El chileno Rubén Selman controlará el partido desquite entre Atlas y Boca, mientras que el mexicano Marco Rodríguez arbitrará el choque Liga Deportiva Universitaria de Quito y San Lorenzo, por los cuartos de final de la Copa Libertadores.
Selman tendrá a su cargo la conducción del encuentro que se jugará el próximo miércoles desde las 19.20 (hora Argentina) en el estadio Jalisco de Guadajara.
Por otra parte, el conjunto de Boedo jugará al día siguiente y a la misma hora, pero en el estadio denominado La Casa Blanca, de Quito, en al altura de Ecuador.