diarioHoy.net ::: Denuncian que ABSA arroja barros con arsénico a la napa
politica| En localidades del centro oeste de la Provincia
Denuncian que ABSA arroja barros con arsénico a la napa
El intendente de Casares sostuvo que se estarían desechando barros residuales de una planta a cursos de agua. Poseen una elevada concentración de arsénico. Y dicen que ocho personas mueren al mes por esa causa
La polémica planta de abatimiento y decantación de arsénico para las ciudades de Carlos Casares y Pehuajó (en el centro-oeste bonaerense) genera barros residuales con fuerte presencia de esa sustancia tóxica, que estarían siendo derivados a cursos de agua en vez de ser aislados y tratados como residuos altamente peligrosos.
Así lo denuncian los vecinos en la zona, e incluso el intendente de Casares, Omar Foglia, le dijo a Hoy que esperan “que el plan de trabajo que ahora planteó la empresa ABSA para reducir el
nivel de arsénico presente en el agua
incluya el tratamiento del barro que ahora se está arrojando a un caudal sin control alguno”.
El jefe comunal, en diálogo con este medio, ratificó que “lo estarían volcando y es previsible que así sea”. La conclusión de esa maniobra: ABSA no sólo no estaría efectuando en tiempo y forma el proceso de decantación del líquido para consumo humano retirando el arsénico presente, sino que además estaría inyectando fuertes concentraciones de ese metaloide en la napa al no tratar los barros residuales.
El miércoles pasado, los intendentes de Casares, Pehuajó y Nueve de Julio, acompañados por ediles, se reunieron con el presidente de ABSA, Guillermo Scarcella. Allí le exigieron que se instale a la brevedad la celda número cinco de la planta de tratamiento del agua con arsénico ya que, al faltar ese trabajo, la obra es inoperante, pese a que la fue inaugurada por la Nación y la Provincia en dos oportunidades.
En el encuentro, los jefes comunales también le reclamaron a ABSA que informe acerca del tratamiento y el destino que se les da a los barros residuales del proceso de decantación, que ya estarían llegando a la napa e incluso contaminando cursos de agua que son utilizados por tambos y otras industrias de la zona.
Mientras tanto, los distritos antes descriptos se mantienen en alerta, con los vecinos y las autoridades movilizados. No descartan adoptar medidas de fuerza -se menciona para el mediano plazo un corte de la ruta- y crece el malestar contra ABSA, ya que “la empresa no es creíble”, según graficó Foglia.