El segundo juicio oral por el crimen de Camila Arjona, la adolescente asesinada a balazos en 2005, en Villa Lugano, continuará hoy con la declaración de los dos últimos testigos y los alegatos de las partes.
José Vera, abogado de la querella, informó que desde las 10 declararán ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 porteño el comisario de la Policía Federal Eduardo Malerba y el testigo presencial Marcos García.
Luego, será el turno de los alegatos de las partes, y Vera delantó que pedirá "reclusión perpetua" para el principal acusado, el ex policía Adrián Bustos.
Para el letrado querellante, el fiscal de juicio, Carlos Giménez Bauer, "pedirá una pena similar".
Además de Bustos, en el banquillo de los acusados están sus ex compañeros de la fuerza, Miguel Angel Almirón y Martín Cisneros, quienes prestaban servicios en la comisaría 52, a cargo del Malerba.
En la anterior jornada de este segundo debate, el testigo Alfonso Paniagua, vecino de la villa 20 donde ocurrió el crimen, aseguró que Busto fue quien disparó contra la chica y luego le pasó por encima y le pisó la cabeza.
Este es el segundo juicio oral que se realiza por el crimen de Camila, ya que el anterior fue anulado por la Cámara de Casación por defectos formales.
En el primer debate, Bustos había sido condenado a prisión perpetua, en tanto que sus compañeros Miguel Angel Almirón y Mariano Cisneros, recibieron penas de tres años por lesiones e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Uno de los testigos clave para dictar la condena contra Bustos fue justamente Paniagua, quien contó con detalles, lo que vio aquella noche.
Según se determinó en el juicio realizado en 2006, el 1 de abril de 2005 Almirón, Cisneros y Bustos, tomaban cerveza cerca de la villa 20 del barrio porteño de Villa Lugano y persiguieron a un joven porque se negó a ir a comprarles cocaína.
El chico recibió una fuerte golpiza y luego comenzó a correr, por lo que fue perseguido por los policías, quienes efectuaron algunos disparos.
Camila Arjona (14), quien estaba embarazada de cuatro meses, escuchó ruidos y junto a su novio salió a ver qué pasaba en la calle Corvalán, casi esquina Barros Pazos.
En ese momento, los policías, vestidos de civil, les habrían dado la voz de alto, pero el novio de Camila dijo que se asustó y comenzó a correr, mientras que la chica, siguió caminando.
Los efectivos dispararon y mataron a Camila de un balazo que le entró por la espalda y le afectó la médula espinal.
J.LL