Formada en 1985, liderada por un melómano y apasionado lector, Wallas, el grupo obtuvo reconocimiento gracias a El Mamut, disco que editó en 2007. Cómo una banda con más de 20 años de trayectoria es la nueva esperanza del rock argentino
Hay momentos en que una banda cosecha en poco tiempo lo que ha venido sembrando con paciencia durante años.
Massacre se formó en 1985 cuando aún despuntaba la primavera alfonsinista y unos jóvenes que cursaban el secundario soñaban, sobre sus tablas de skate, con
la mirada puesta en Dead Kennedys y
la movida hardcore de la costa oeste norteamericana.
Se hacían llamar Massacre Palestina, nombre que acortaron luego por razones políticas. Después de algunos cambios, Guillermo Cidade Wallas en voz, Pablo Mondillo y Federico “Fico” Pizcorz en guitarras, Luciano Facio en bajo y Charly Carnotta en batería, conforman la alineación actual de una banda que ha visto cómo su público no ha dejado de crecer en los últimos años.
La grabación de uno de los temas de la banda, Plan B (anhelo de satisfacción), por parte de Catupecu Machu, acercó a una nueva generación a la música de Massacre. Y a mediados de 2007 se editó El Mamut, producido por el “perico” Juanchi Baleiron.
El disco fue aclamado por la crítica y elegido entre lo mejor del año por revistas especializadas como La mano, Los Inrockup-tibles y Rolling Stone. Como si fuera poco, a eso se sumó la nominación a los premios Gardel (que se entregarán el miércoles) como mejor álbum del año, terna que compartirán con consagrados como Andrés Calamaro, Los Piojos, Catupecu Machu y Bajofondo. Además, el trabajo fue nominado en el rubro mejor ingeniería de grabación.
“Trascendimos el ghetto sin perder identidad, sin traicionarnos”, puntualiza Wallas sobre el crecimiento de su banda. En un rock argentino en eterno revival (Soda Stereo), sin mayores novedades y con los mismos nombres dominando la escena (Los Piojos, Bersuit, La Renga), El Mamut se erige como un álbum con destino de clásico, con una frescura y una potencia inusual, dividido en doce canciones sin altibajos que dan paso a una lírica afilada e inspirada que aborda temas como la psicodelia, diferentes neurosis, traumas y el miedo a crecer, sonando auténticos y personales, con una capacidad de análisis no tan común en nuestro rock.
Su líder combina su melomanía con una pasión por la literatura que hace foco en los llamados poetas malditos como Rimbaud, Baudelaire o Blake, a los que define como “los primeros rockeros, gente que tenía actitud rocker antes de que se hubiera inventado el Marshall”.
Wallas traza el siguiente panorama de la música actual: “En el rock hay cosas que faltan como la ideología, que sea peligroso como lo era en los años 60 y 70, el rock era una bomba. Hoy en día esa bomba es de plástico, con muchos stickers y sponsors. Hay que rescatar ese contenido de otras épocas”.
Para los que todavía no se han asomado al universo de Massacre, quizás el Quilmes Rock sea una buena oportunidad. Allí tocarán en la fecha de cierre del festival, compartiendo escenario con Divididos y el grupo de San Francisco (EEUU) Black Rebel Motorcycle Club.
“La epidemia se acerca, soy el próximo en la lista”, anuncia el ultimo track de El Mamut, una lista que se engrosa más y más de la mano de una banda que abandona su lugar de culto y llega a lugares impensados un tiempo atrás, con paso firme y sin renunciar a sus convicciones.
Christian Mazzoleni
Muy buena nota, bien redactada, simple y corta pero con buen contenido y no dice cosas sin sentido, es una nota poco común, me gustó mucho.
Y a Nadia... amo CATUPECU con toda mi alma y los sigo siempre. y también amo MASSACRE.
pero un comentario que dice "vamos catupecu" en una nota de Massacre?? me parece que no da, Massacre y Catupecu son bandas amigas, pero son bandas diferentes. yo hubiese puesto, VAMOS MASSACRE!!!!!
Saludos!
Nicolas MdP