La salida de cenizas, gases y algunos materiales se inició hacia las 02:46 local (7:46 GMT) y se prolongó por más de media hora, explicó Marta Calvache, del Observatorio Vulcanológico en Pasto, capital del departamento de Nariño, ciudad próxima al volcán.
Desde el momento de la expulsión de los materiales que estiraron la fumarola en la cumbre andina, los científicos intensificaron la vigilancia.
Calvache dijo que el fenómeno se produjo en un cráter "en la parte oriental del volcán" y que fue "una emisión de color gris oscuro", que "fueron expulsados algunos piroplastos pero no lava" y que en los primeros momentos se creó alguna confusión.
El Galeras se levanta a 4.276 metros sobre el nivel del mar y se reactivó en 2004, tras algunas erupciones menores, como la de hoy, a comienzos de la década de 1990.
Pasto es una ciudad de unos 400.000 habitantes y en los seis municipios en los alrededores viven unos 60.000 más, incluidos los vecinos de las faldas del volcán, que se encuentran en la llamada "zona de alto riesgo".
Centenares de estos habitantes fueron despertados por las alarmas que se dispararon en el primer momento e iniciaron el camino por las rutas de evacuación previstas desde hace semanas y se dirigieron a los albergues en medio de una caída de cenizas y fuerte olor a azufre.
En el área de mayor peligro hay un total de 1.922 hogares formadas por 7.935 personas y hay 2.035 casas y 3.900 ejemplares vacunos y equinos, según el censo de las autoridades.
Tras la erupción alrededor del 50 por ciento de la población en riesgo atendió el llamamiento a evacuar y continúan saliendo de la zona, dijeron las autoridades.
El director de la Oficina Nacional de Prevención y Atención de Desastres, Eduardo José González, en Bogotá, señaló, antes de viajar a Pasto, que "funcionaron los planes preventivos", se cumplieron "los protocolos de evacuación" y agradeció a la prensa su colaboración para informar a la gente.
También desde Bogotá, muy temprano, el presidente Alvaro Uribe, que viajó a Venezuela para atender una cita con el mandatario de ese país, Hugo Chávez, designó a los ministros de Interior y de Justicia, Sabas Pretelt, y de Protección Social, Diego Palacio, para que se trasladaran a Pasto a coordinar la emergencia registrada.
La Aeronáutica Civil Colombiana (Aerocivil) canceló hoy los vuelos comerciales hacia y desde Pasto, y solo permite la llegada y salida de aeronaves oficiales o de los organismos de socorro, mientras en algunas carreteras vecinas al volcán se restringió el tráfico.
Raúl Delgado, alcalde de Pasto, capital de Nariño, anunció que fueron suspendidas las clases en los colegios y universidades, pero que la situación está controlada y el comercio y el transporte funcionan con algunas restricciones.
Las autoridades recordaron a los habitantes las instrucciones impartidas en los últimos meses en los simulacros de evacuación realizados, mientras fueron distribuidas centenares de mascarillas.
Igualmente se recomendó el uso de gafas y se pidió no sacar vehículos a las calles.
El ministro Palacio advirtió de que la orden de evacuación "es perentoria" y que era necesario "dar prioridad a mujeres y a los niños" en los 47 albergues que tenía preparados el gobierno.
Palacio, junto a Pretelt, encabezaron una reunión extraordinaria del Comité de Atención y Prevención en Pasto, y señaló que, "sin ser alarmista", hay que ser "totalmente reiterativos" y pidió "evacuar" la zona de riesgo.
A Pasto también viajaron el director de Ingeominas Julián Villaruel y el director de la oficina de Prevención y Atención de Desastres, Eduardo José González, así como representantes de la Cruz Roja.