En el inicio de una semana que seguramente será clave rumbo al tratamiento del proyecto en el Senado, el obispo auxiliar de La Plata, monseñor Antonio Marino, disparó una serie de conceptos contra el matrimonio entre personas del mismo sexo. Dijo que “en las uniones homosexuales es muy difícil” la fidelidad, ya que las personas que las integran “tienen hasta 8 parejas por año y hasta 500 en toda la vida, según diversos estudios”.
Consideró que “son parejas abiertas que no viven la exclusividad”, y alertó que “en caso de que se impusiera la norma homosexual, habría que suprimir el valor de exclusividad de los matrimonios”.
El sacerdote hizo estas declaraciones en una entrevista con la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA), en la que también reflexionó lo siguiente: “En las uniones homosexuales no hay permanencia. La duración es aproximadamente y en promedio de 1,5 años a 3, según los distintos estudios”.
Para Marino, las uniones de homosexuales son, además, “treinta veces más violentas que el matrimonio entre personas heterosexuales”, ya que “las personas que practican la homosexualidad padecen de más ansiedad, tienen más tendencia al suicidio, y consumen con más frecuencia estupefacientes. Esto las hace menos amigables a los niños y menos beneficiosas para el Estado”.
Las declaraciones se conocieron ayer, horas antes de que artistas, personalidades de la cultura y representantes de organizaciones sociales compartieran un festival en respaldo al proyecto de ley que avanza en el Congreso nacional y que ya tiene media sanción de Diputados. El festival, denominado “Sí quiero”, se desarrolló en el Centro Cultural Caras y Caretas del barrio porteño de San Telmo con el respaldo de Sandra Mihanovich, entre otras figuras.
El obispo Marino también aseveró que “en los países en los que se redefinió el matrimonio según la norma homosexual, la institución matrimonial heterosexual se vio severamente perjudicada”, y alertó sobre las consecuencias que trae para los niños.
“El lugar para que un niño acceda a su derecho al desarrollo integral es el hogar conyugal estable y sano entre marido y mujer. A partir de la redefinición homosexual del matrimonio, se ha incrementado radicalmente -en esos países- la tasa de niños nacidos fuera del matrimonio”, consideró.
Sostuvo, además, que “los niños nacidos fuera del matrimonio se ven expuestos a mayor inestabilidad en las relaciones de sus padres, lo que les causa discapacidades psicológicas. Los niños crecidos sin alguna de las dos figuras materna o paterna también tienen trastornos psicológicos. En síntesis, si el activismo homosexual tiene éxito en imponer la definición homosexual del matrimonio, también los niños se verán perjudicados”.
El sacerdote fue terminante al aseverar que “el derecho a casarse no es un derecho universal”.
Dijo que “todas las personas (también las que practican la homosexualidad) tienen derecho a casarse. Pero tienen que cumplir con las formalidades de la institución, a saber: el matrimonio tiene que ser entre varón y mujer, no puede ser entre hermanos, hijos o padres, el consentimiento tiene que ser libre y prestado ante un agente público, etc. No se discrimina a los hijos porque no puedan casarse con su padre. Tampoco se discrimina a los homosexuales porque no puedan casarse entre sí”.
Crece la expectativa por el dictamen de los senadores
Según está previsto, la Comisión de Legislación general de la Cámara de Senadores se reunirá desde las 17 de hoy para firmar el dictamen sobre matrimonio entre personas del mismo sexo, que será debatido en el recinto de sesiones el 14 de julio.
Luego de varias audiencias públicas y de una gira por el interior del país, la comisión debatirá por última vez el tema sobre el cual ya fueron presentados varios proyectos de ley, además del que fue aprobado por Diputados.
La iniciativa que impulsa el oficialismo propone modificar el Código Civil para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo, habilitando también la adopción.
Con la expectativa en aumento, el departamento de Laicos de la Conferencia Episcopal Argentina, les entregó ayer a los legisladores una declaración firmada por más de 500 mil ciudadanos, en defensa de la “familia basada en el matrimonio entre varón y mujer”.
La incertidumbre fue en aumento porque hasta anoche los principales bloques del Senado seguían sin haber definido el número de miembros que apoyarán la propuesta.
Ayer, la senadora nacional de extracción justicialista, Roxana Latorre, anunció que votará a favor, al igual que el socialista Rubén Giustiniani, mientras que el tercer representante de la provincia de Santa Fe, Carlos Reutemann, no estaría de acuerdo.