A la luz de los padecimientos que afrontaron a lo largo del año y en virtud de un posible aumento de consumo, los expendedores de combustibles líquidos temen que vuelva a faltar nafta súper y gasoil durante los próximos días. De ser así, habría un serio dolor de cabeza no sólo para los que tienen pensado viajar en Navidad o Año Nuevo, sino también para aquellos que saldrán de vacaciones en la primera quincena de enero.
Los empresarios dicen que, “hasta dónde se sabe”, no se han confirmado acciones como el paro que complicó a los automovilistas durante el último fin de semana largo. “Si hay una protesta será espontánea, lo que queremos es tener abastecimiento para poder vender”, confiaron fuentes del sector.
La situación preocupa a la Federación Entidades de Combustibles de la Provincia de Buenos Aires (Fecoba) cuyo presidente, Luis Malchiodi, envió una carta a la secretaría de Energía de la Nación. En ella pidió que se adopten todas las acciones que sean necesarias para asegurar el aprovisionamiento de las estaciones de servicio, ubicadas tanto en las regiones turísticas como en las rutas que conducen a ellas.
Temen que haya inconvenientes en las localidades de la costa atlántica -desde San Clemente del Tuyú hacia al sur- y es por eso que también le enviaron una nota al gobernador, Daniel Scioli.
“Creemos que si se llega a una situación con riesgo de escasez, el gobernador tendría que intervenir”, dijo Malchiodi, quien también encabeza la Unión de Expendedores de Naftas y Afines (Uenya).
“No podemos permitir que la gente que vaya al mar se encuentre con el problema de que no tiene combustible”, dijo a Hoy y confió que el telegrama fue enviado hace ya algunos días.
Tal como lo hizo en aquellas oportunidades en las que el faltante generó la formación de largas colas de automovilistas en las bocas de expendio, Malchiodi dijo que ellos venden “hasta la última gota, pero todo depende del abastecimiento que realizan las empresas petroleras”. Esa situación ha quedado varias veces resumida en los cartelitos de “No hay súper ni gasoil”.
Tras denunciar que “las empresas se manejan con total impunidad”, el dirigente aseveró que “no hay garantías de nada. Las garantías las tiene que dar el Gobierno nacional, pero a nosotros no nos ha contestado”.
Concluyó que “las empresas que se dedican al turismo han realizado grandes inversiones y necesitan la tranquilidad de que el abastecimiento de combustibles estará asegurado”.
El paro que a principios de mes realizaron los expendedores en todo el país, fue “en defensa de las fuentes de trabajo” y en demanda de medidas para mejorar su rentabilidad