La gran corriente inmigratoria italiana que llegó al país a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, ha logrado una fusión notable con las tradiciones locales y ha modelado el carácter actual de la idiosincrasia argentina. Tradiciones culturales, culinarias y gestuales surgidas originalmente en Italia, hoy son parte del paisaje cotidiano de nuestro territorio y constituyen un sustrato común que caracteriza el modo de experimentar y darle sentido a la nación argentina.
Con el legado de varias generaciones en sus espaldas, el Círculo Marchigiano de La Plata mantiene vigentes sus tradiciones y apuesta a establecer nuevos vínculos con la comunidad como el modo excluyente de replantear sus objetivos y darle impulso a su propia existencia.
Juan Pedro Brandi, secretario del Círculo Marchigiano de la localidad de Lisandro Olmos, contó a Hoy que “el centro se formó el 6 de junio de 1988 en la localidad de Lisandro Olmos, ya que acá hubo una inmigración muy fuerte de la región de Le Marque en Italia, la cual ocupa el centro norte del lado del mar Adriático”.
Y agregó que “en el caso de Lisandro Olmos existe una integración muy especial con nuestra comunidad, ya que este lugar tiene una identidad propia y es un verdadero crisol de gente que viene de muchos lados. Esto posibilita una vinculación muy cercana con la comunidad”.
Consultado en cuanto a las actividades que desarrollan desde el centro, Brandi dijo: “Hemos puesto el acento en las actividades deportivas porque es la mejor forma de acercarnos a la comunidad. De estas actividades participan unos 300 chicos y se practica básquet, jockey femenino y fútbol en las diferentes ligas locales”.
En relación a la comunidad italiana en Argentina, Brandi remarcó que “en un primer momento, las organizaciones de inmigrantes funcionaban más como mutuales y atendían cuestiones más relacionadas con la higiene y la salubridad. A partir de haber un mayor compromiso del Estado benefactor, las asociaciones italianas fueron cumpliendo otros roles y en los últimos 20 o 30 años ha habido una explosión de las comunidades italianas más centradas en los regionalismos, ya que el Estado italiano se a descentralizado y le ha dado más potestades a las regiones. Esto ha generado más complejidad, una lógica de pertenencia más fuerte ligada a la región”.
Articulación con la comunidad y nuevos desafíos
En diálogo con Hoy, Juan Pedro Brandi, secretario del Círculo Marchigiano de Lisandro Olmos, habló sobre la importancia que tiene para sus miembros mantener viva la cultura italiana y dijo: “Principalmente tenemos dos ejes: por un lado mantener vigentes las tradiciones, la cual se da, entre otras cosas, desde la parte culinaria, con el enlace con otras comunidades de Le Marque, también con viajes de intercambio, viajes de estudio y partir del acercamiento a la cultura italiana que permite el conocimiento del idioma. Por otro lado, es prioritaria la vinculación que tenemos con la comunidad de Lisandro Olmos. Para mantener vigente nuestra comunidad, lo mas difícil es darse cuenta de que la forma de vincularse ya no es la misma que antes”.
En este sentido, remarcó que “tenemos que reconocer que existe una lógica diferente y que es más difícil replicar un modelo de gestión exitoso como fue el anterior. No tener miedo a nuevas formas y reconocer que la energía de la asociación está en el voluntariado de sus miembros”.
Por último, dijo que “no hay que perder el objetivo de mantener viva la historia de la región y, a su vez, sumar acciones para poder articularnos con asociaciones distintas, cámaras comerciales o con la UNLP, por ejemplo, para realizar actividades de extensión y capacitacion a nuestros profesores y vincularnos con otros organismos públicos”.