Como paso previo a las elecciones legislativas de 2009, el radicalismo, que en el orden institucional se está ordenando de a poco, también planea tomar el toro por las astas en la web.
La idea es fomentar un nuevo movimiento en internet: el radicalismo 2.0. La base de la movida internética no es sólo compartir, ideas sino también vincular a militantes, dirigentes y cuadros partidarios con el objetivo de contar con mil cibermilitantes en abril, que constituyan la fortaleza de la batalla electoral el año que viene.
Los principales promotores de la iniciativa son el dirigente Ricardo Campero, ex secretario de Comercio durante el gobierno de Raúl Alfonsín, y el joven militante Juan Ignacio Belbis.
En ese marco, ya estuvieron en Rosario presentando el proyecto a otros correligionarios, y el jueves pasado se reunieron con militantes y el titular del comité de la sección Primera, Carlos Santoro, para empezar a coordinar las primeras acciones tendientes a fortalecer el trabajo.
En diálogo con Hoy, Belbis afirmó que están promoviendo reuniones en todos los distritos, y que el proyecto ya fue presentado en el Comité Nacional e incluso en Rosario. “La idea es enlazar la militancia, el ciberactivismo y la cibermilitancia para utilizar los espacios en la sociedad de la información y las redes sociales para promover las ideas progresistas y radicales”, señaló Belbis.
Para explicar el proyecto, Ricardo Campero apuntó que “en realidad, había muchas acciones dispersas” en el mismo sentido. “Si bien la internet se caracteriza por lo caótico quisimos darle un cauce. Primero para no caer en la endogamia de leernos entre nosotros solos y para no caer en la inflación de publicar cualquier cosa”, dijo.
Para Campero, con esta iniciativa el radicalismo busca “un poco de respeto a la gente con el índice de conectividad que hay en la Argentina. Si la gente está conectada y nosotros tenemos para ofrecer ideas y opiniones, y creemos que los radicales somos los mejores, tenemos que estar para la gente porque si no, las guardamos para nosotros, como hacen algunos que quieren la ideología para ellos solos”, explicó Campero.
En rigor, la militancia política en internet tuvo su punto de inflexión con una campaña iniciada por el justicialismo a principios de 2007. El objetivo era llegar a mediados de año con 900 blogs de militantes partidarios afines con el proyecto del kirchnerismo.
Esa propuesta, que dio el puntapié inicial en la política argentina, sirvió de puntal para otras. Ese camino, que un radicalismo dividido no podía afrontar el año pasado, comenzó a ser recorrido este año, de la mano de la reorganización institucional partidaria.
Por lo menos así confían los radicales. “El papel de la internet en la libertad de la comunidad es muy importante. Si hubiera habido internet en Argentina en la década del setenta, no hubiera habido desaparecidos. Habría que imaginarse lo que hubieran sido los mensajitos en internet: Chuparon a fulano”, aseguró el ex funcionario alfonsinista.
Aunque el radicalismo y el justicialismo no son las únicas fuerzas que intentan trabajar con las nuevas tecnologías, Campero deslizó algunas críticas a los intentos del Gen que lidera la ex radical Margarita Stolbizer.
“Si uno entra al portal del Gen, es un agujero sin borde, y no es un problema tecnológico sino de que lo que hay que transmitir”. Por ello, apuntó a que la UCR es un partido centenario, que “tiene contenido”.
Por otro lado, Belbis criticó que el justicialismo haya terminado su proceso de inserción en internet porque, según su visión, la iniciativa “terminó siendo una red de gente que suma comentarios en diarios digitales y se quedó un poco en la cuestión propositiva o de generar actividades”, aunque rescató que “lo manejaron bien en la elección del año pasado porque reproducían los lineamientos que tenían”. Además, también rescató “la capacitación de fiscales, que la trabajaron muy bien a nivel digital y eso es innegable”.
Como está dado el panorama , la UCR también se organizará en internet, con lo cual los dos partidos más grandes de Argentina consolidarán su organización interna con su vocación de crecer también en la red.