Con diferentes actos en Argentina y en todo el mundo, hoy se conmemora el Día Mundial del Comercio Justo, un proyecto planetario surgido a finales del ‘40 en los países centrales, que hoy cuenta con más de un millón de pequeños productores y trabajadores, nucleados en 3.000 organizaciones en más de 50 países del Sur.
Según lo define la Organización Internacional de Comercio Justo latinoamericana, esta iniciativa establece “una relación de intercambio comercial basada en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el comercio internacional”. En este sentido, sostienen que “contribuye al desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de los pequeños productores y trabajadores marginados, especialmente del Sur”.
En nuestro país, este proyecto es aún incipiente, pero progresivamente va teniendo asidero en el conjunto de la población. Así lo demuestran las actividades que se inician hoy a las 12 en la plaza Libertad de Buenos Aires, donde diferentes organizaciones realizarán una jornada de concientización sobre esta práctica.
Consultado por Hoy, Máximo, encargado de la administración y la gestión financiera de la ONG Otro Mercado al Sur de nuestra ciudad, contó que “el comercio justo es un movimiento que se está dando en todo el mundo y se propone plantear el comercio desde otra ética y con otros valores, sin la voracidad del capitalismo, donde se pague un precio acorde, y no haya relaciones de superexplotación”.
En este sentido, la ONG local viene trabajando con miembros de una comunidad aborigen del Chaco que se desempeñan en una fábrica recuperada llamada textiles Piqué, ex Gatic.
“Por sus productos se paga un 25% más, por el tipo de algodón y por el trabajo que hacen. En Argentina esta práctica contiene diferentes aspectos sociales, como por ejemplo que el algodón no contenga agroquímicos ni transgénicos, y que los productos se confeccionen en una fábrica recuperada como es Textiles Piqué, con todo el proceso de lucha y organización que eso implicó”.
Y agregó: “Esto ha permitido que se pueda abrir un taller ahí mismo, se paguen salarios justos y que se halla desarrollado una importante producción de remeras”.
En diálogo con Hoy, Alberto Pate, presidente de la asociación de Productores Agrícolas de La Plata, dijo que “para llegar a un precio justo, hay que pensar cuánto cuesta el proceso de producción de los productos que se venden. Estamos luchando para lograr que el trabajo de horticultura en Argentina se regularice, y que haya mejores controles sobre los productos que vendemos, porque el mercado no garantiza la salubridad de los vegetales ni que no tengan pesticidas”.
Precio justo y consumo responsable
En diálogo con Hoy, Noel Ros, de la ONG Arte de los Pueblos, señaló sobre esta iniciativa que “es muy importante que el comercio justo salga a la luz” y además “debe ir acompañado también de un consumo responsable”.
Por otra parte, afirmó que “hay poca difusión, pero la difusión que hacemos es una forma de ponerlo en el tapete. Es incipiente pero hay mucha receptividad. Hay mucha gente que piensa en otro tipo de economía y en la necesidad de generar una relación más humana y equitativa. Desde nuestra asociación, hace 24 años que trabajamos con comunidades indígenas y podemos notar grandes cambios. Por ejemplo, ellos logran una continuidad con respecto a los productos que venden y también van logrando un mayor aprecio en relación a las artesanías que elaboran, y eso trae aparejado una forma de revalorizar su cultura”.
Consultada sobre el tipo de público que consume productos elaborados bajo las normas de un comercio justo, Ros puntualizó que “hay mucha gente de clase media que trabaja y es conciente de cómo se hacen estos productos y quiere comprar con un precio justo. Argentina es receptiva a esta tendencia mundial y creo que se va a ir avanzando en muchos sectores, a medida en que se vaya logrando más conciencia sobre este tema”.