Pese a tener un presupuesto sumamente acotado, con algunos laboratorios que se inundan cada vez que llueve y otras numerosas trabas, científicos platenses están logrando significativos avances en el desarrollo de la tecnología espacial en el país. Así es como un equipo interdisciplinario conformado por varios grupos de investigación de la UNLP trabaja en el satélite argentino SAC-D Aquarius.
Se trata del cuarto satélite de la serie SAC y, aunque en un primer momento se anunció que estaría listo para mayo, finalmente este viernes se indicó que será lanzado en diciembre. Su despegue será desde la base Vandenverg, de los Estados Unidos.
El SAC-D Aquarius es un proyecto dirigido por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) de Argentina en colaboración con la agencia espacial estadounidense NASA, como socio principal.
De nuestra ciudad colaboran expertos del Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR); el Centro de Investigaciones Opticas (CIOP); el Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA) y el Laboratorio de Electrónica Industrial, Control e Instrumentación (Leici), ambos de la Facultad de Ingeniería; y del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (Inifta) de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP.
En diálogo con Hoy, el ingeniero Guillermo Garaventa, que se desempeña en el Inifta y se encarga del control de las baterías del satélite, expresó que fueron cuatro años de trabajo intenso y en conjunto en los cuales se desarrollaron dos de los ocho instrumentos de alta complejidad que llevará el satélite SAC-D. Uno es el radiómetro de microondas (MWR), que determina el contenido de vapor de agua sobre el mar y la cantidad de agua precipitable en las nubes. También tiene la capacidad de medir la velocidad del viento y la concentración de hielo oceánico. El otro es la cámara infrarroja de barrido (Nirst), que mide las radiaciones en tres frecuencias diferentes. Monitorea la actividad volcánica e incendios y estima la cantidad de dióxido de carbono que es liberado por ellos a la atmósfera.
Para el investigador de la UNLP, en estos últimos años la experiencia de Argentina en temas espaciales “fue madurando” significativamente.
“Vamos aprendiendo de los errores y éxitos, porque en Argentina no teníamos una gran experiencia. Pero la respuesta fue tan buena que la NASA muestra confianza en el trabajo que hacemos”.
Cabe destacar que, a pesar de desarrollar investigaciones de primer nivel, muchos científicos de nuestro país no trabajan en condiciones ideales. Sin ir más lejos, los días de lluvia Garaventa tiene que correr de lugar el instrumental de su laboratorio para que no se moje. “Los recursos económicos son bajos y nuestros laboratorios no son como otros en el mundo. Pero el país necesita recursos en diferentes ámbitos, como en salud y educación”, analizó.
Para el experto, hace falta más inversión en innovación tecnológica. Sin embargo, confió en que, por los buenos resultados y la performance que se están obteniendo en ciencia aplicada, “van a ir apareciendo”.
Estudiará el océano y la atmósfera terrestre
El SAC-D Aquarius, cuyas piezas están en Bariloche, se terminará de ensamblar el mes próximo. En mayo será enviado a Brasil, donde se realizarán pruebas de vibraciones, y en octubre partirá hacia los Estados Unidos.
Así lo informaron los expertos que están a cargo de este proyecto, durante un encuentro realizado el viernes en Bariloche y en el que se presentaron los detalles de la última fase de integración del satélite.
El SAC-D es el aparato más complejo y avanzado que se ha construido en el país, un completo observatorio espacial dedicado al estudio de los océanos y la atmósfera terrestre, cuyo peso (1.400 kg) triplica al de su antecesor, el SAC-C.
Sus ocho instrumentos (uno norteamericano, uno italiano, uno francés y cinco argentinos) obtendrán datos como salinidad del mar, temperatura superficial del océano, velocidad del viento, eventos de alta temperatura (focos de incendio), humedad del suelo y perfiles atmosféricos.
Con siete metros de largo, dará 14 vueltas diarias alrededor de la Tierra y volverá al mismo lugar una vez cada siete días.
Del encuentro participaron el canciller y presidente del directorio de Conae, Jorge Taiana, y los embajadores de los países que participan como socios: EEUU, Francia, Italia, Canadá y Brasil.