Unos 60 efectivos de la Policía rastrillaron ayer una zona rural de Los Hornos en búsqueda del ex marido de Mónica Bauzá, desaparecido desde el último lunes y con paradero incierto.
Durante toda la mañana de ayer, y por orden de la fiscal Ana Medina, bomberos, efectivos de Caballería y de Infantería, oficiales con experiencia en búsqueda y perros especializados en detección de cadáveres recorrieron el descampado delimitado por las calles 68 a 72 y 153 a 157, en los fondos de la parcela que compartían Bauzá y Juan Segovia.
La búsqueda no arrojó resultados positivos. El lugar tiene pastizales altos, arbustos, árboles y algunos zanjones, que dificultan mucho la visibilidad.
Por la tarde, perros del Servicio Penitenciario Bonaerense también se pusieron a trabajar. Les dieron a olfatear una prenda de Segovia: los canes salieron de la casa y llegaron hasta la esquina, en donde comenzaron a ladrar. Ahí se pierde el rastro y se supone que el hombre habría subido a un auto.
El lunes a la mañana, cuando la Policía registraba su domicilio, revisaba un pozo ciego y hacía excavaciones dentro de la finca, Segovia dijo: “Voy a tomar agua”. Y partió, vistiendo una remera y un pantalón corto, dejó a los chicos durmiendo y no apareció más.
“El mintió”
Hace unas semanas, los familiares de Mónica Bauzá habían aportado documentación clave que levantaba una fuerte sospecha sobre Segovia. Era una demanda por exclusión de hogar, tenencia y alimentos, presentada por la víctima, en la que ella indicaba que el ex marido le había dicho varias veces que la iba a matar, que sabía dónde hacerlo, y que sabía dónde esperarla. Mónica contaba que le pegaba “con una almohada para no dejar marcas”, que lo hacía “delante de sus hijos”, y hasta que le había dado “trompadas en la cara, junto a toda clase de toqueteos, abusos e insultos con palabras irreproducibles”.
Consultado ayer sobre la “fuga” del ex marido de Mónica, Jorge Altamiranda, el tío de la mujer desaparecida dijo: “En la causa él mintió, y con eso te digo todo”.
“El le dijo al diarero que la había visto esa mañana salir de su casa, todo normal y eso es mentira”, apuntó. Altamiranda añadió que “también mintió al declarar que había sacado carpeta médica en el hospital (donde trabajaba) desde el 18 (de agosto), cuando está documentado que fue el 14”. Segovia se fue de su casa el lunes por la mañana, cuando la Policía llegó con palas, picos y una máquina excavadora para cavar en el patio de su casa de 68 entre 153 y 154. Además, buzos tácticos buscaron en el pozo ciego.
Bauzá, de 43 años, se retiró de su casa el 18 de agosto sin dejar rastro. Sus familiares reiteran que no tenía motivo para dejar a sus hijos. Hoy, a casi cuatro meses, está desaparecida.