Una revuelta de las presas madres sacudió ayer a la madrugada a la Unidad 33 de Los Hornos ante una sospecha de abuso de una de las nenas que convive con las internas. Según el Comité contra la Tortura, las presas fueron reprimidas por personal masculino y hubo 17 internas con “golpes en la cabeza y en el cuerpo”. El Servicio Penitenciario Bonarense, por su lado, informó que la revuelta ocurrió en el Módulo C de la U33 Los Hornos, “motivada por los dichos de una interna madre, que recibió un llamado telefónico de un familiar que presumía que la hija de 3 años de la detenida había sufrido un posible abuso”. Fuentes oficiosas señalaron que “se habló de que el abuso fue dentro de un jardín del Servicio, pero si ocurrió fue en una institución privada”. La nena había egresado de la Unidad el sábado, para pasar el fin de semana con familiares. Según el SPB, las autoridades del penal se contactaron con la fiscalía a cargo del presunto abuso, que indicó que las pericias determinaron que “la lesión que presentaba la nena no sería compatible con un abuso”. No obstante, la falta de información y las sospechas calentaron los ánimos de las internas, que fueron reprimidas por la guardia del penal. El Comité contra la Tortura, que desde hace años trabaja en esa cárcel, envió a varios de sus integrantes. “Las detenidas fueron esposadas, golpeadas con palos entre varios agentes masculinos y arrastradas unos 50 metros desde la zona de control hasta el ingreso a su módulo”, denunció el Comité. La institución precisó que 17 internas, “la gran mayoría de ellas embarazadas, presentan golpes en la cabeza y en el cuerpo, incluyendo el rostro y el vientre, y heridas en sus piernas por los impactos de las balas de goma”.
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