Río de Janeiro es una auténtica fiesta. En sus playas el pueblo carioca celebró la elección del Comité Olímpico Internacional, que ayer, en Copenhague, determinó que en la ciudad brasileña se realizarán los Juegos Olímpicos de 2016.
Unas 50 mil personas estallaron en un festejo en la playa de Copacabana cuando se anunció que Río había vencido a Madrid en una reñida elección final, en tanto que las ciudades de Chicago y Tokio habían sido eliminadas anteriormente.
Por primera vez en la historia, Sudamérica recibirá las Olimpíadas en más de 100 años de historia de la competencia (el primer Juego Olímpico moderno tuvo lugar en Atenas en 1896).
“Los Juegos de la trigésimo primera Olimpíada son para la ciudad de... ¡Río de Janeiro!”, anunció el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, en el final de un largo y emocionante día en Copenhague.
Enseguida, la delegación brasileña explotó en gritos y las imágenes de televisión que recorrieron el mundo mostraron al presidente Luiz Inácio Lula Da Silva abrazado con sus acompañantes, entre ellos Pelé.
Hasta el escritor Paulo Coelho, junto a otros dirigentes y deportistas brasileños, se fundieron en un abrazo interminable.
A un costado de los brasileños estaban los españoles, que con el presidente Rodríguez Zapatero a la cabeza aceptaron la derrota. La estrella histórica del Real Madrid, Raúl, no pudo ocultar su tristeza.
La conquista de Río llegó con cifras históricas: 66 votos para la ciudad brasileña contra 32 de Madrid, un margen que es, junto al de Pekín 2008, el mayor obtenido en una elección comparable.
La primera sorpresa en Copenhague fue la eliminación de Chicago, porque la presencia del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hacía suponer que esa ciudad estuviera entre las dos finalistas.
Sin embargo, luego de quedar eliminada Tokio, como se esperaba, llegó el turno de descartar a Chicago.
Madrid llegó más lejos de lo que se esperaba, pero tuvo que aceptar su segunda derrota consecutiva tras haber sido tercera en 2005 en la carrera ganada por Londres para organizar los Juegos de 2012.
Los festejos
En Río de Janeiro los festejos se prolongaron durante toda la tarde y hasta altas horas de la noche, y una multitud que superó ampliamente las 100 mil personas bailó al ritmo de samba mientras se arrojaba papel picado al aire frente a un gran escenario.
Además, se desplegó una bandera del tamaño de media cancha de fútbol impresa con el emblema de Río (la estatua del Cristo Redentor en la cima del Pan de Azúcar) y la leyenda “Rio Loves You” (Río te ama, en inglés).
Así serán los Juegos
Río de Janeiro usará como tarjeta de presentación para los Juegos Olímpicos todos los puntos turísticos de la emblemática ciudad: el mítico Maracaná, la playa de Copacabana y el popular Sambódromo.
El Maracaná, que tendrá capacidad para 90 mil asientos, recibirá las ceremonias de apertura y clausura, además del fútbol, que compartirá con las subsedes de San Pablo, Brasilia, Belo Horizonte y Salvador.
Por su parte, el estadio João Havelange, popularmente conocido como Engenhão, que fue inaugurado en los Juegos Panamericanos de 2007, pasará a tener de 45.000 a 60.000 asientos, y será la sede de todo el atletismo.
En tanto, la Villa Olímpica estará en Barra de Tijuca, la playa más extensa de Río (18 kilómetros) y a su vez la zona de mayor crecimiento económico de la zona. Allí estarán las instalaciones en las que se disputará la mitad de las pruebas, incluyendo gimnasia, basquet, natación, tenis y
ciclismo.
Por su parte, en la zona más turística de Río se intentará aprovechar al máximo las bellezas de la ciudad, con las competencias de voley playa en las arenas de Copacabana y de vela en la bahía de Guanabara.
Por último, el Sambódromo será el punto de llegada de la maratón.