El llamado Superferry 9 empezó a escorar antes del amanecer a unos 15 kilómetros (nueve millas) de la provincia de Zamboanga del Norte, despertando a pasajeros aterrorizados y forzando a saltar a muchos por la borda, según dijo el jefe de la guardia costera, almirante Wilfredo Tamayo. Antes del lento hundimiento de la nave, los rescatistas lograron transferir a unos 900 de los 968 pasajeros y tripulantes a dos barcos comerciales cercanos, una cañonera de la Armada y una barca pesquera, explicó. La búsqueda continuaba para 33 personas que siguen desaparecidas, explicó Tamayo. “Realmente esperamos que simplemente no se los haya contado debido a la confusión”, dijo el almirante. La búsqueda continúa con ayuda de naves y aviones militares que fueron enviados a la zona.
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