Estar en la Final de una Copa Libertadores es un privilegio reservado para pocos. Los jugadores, con el mérito de haber hecho las cosas correctamente; y los árbitros, por demostrar un buen desempeño a lo largo de la competencia.
Este es el caso del uruguayo Jorge Larrionda, que junto a tres compatriotas llevarán adelante el partido entre Estudiantes y Cruzeiro el próximo miércoles en el estadio Ciudad de La Plata.
El oriental, lejos de escaparle al compromiso, atendió el llamado de El Clásico del otro lado del charco, y se refirió al antecedente de la Final de la Copa Sudamericana. La gripe A y la rivalidad entre argentinos y brasileños también fueron temas abordados por uno de los protagonistas que tendrá el desenlace de la Copa.
Habla Larrionda. Y desde el vamos impone autoridad.
-¿Cómo tomó la designación?
-Con mucha alegría. En estos casos uno convive con la alegría y la responsabilidad que demanda un evento como éste. Pero estamos con los tres asistentes, muy bien para este partido.
-¿Cómo se prepara un árbitro de cara a una final como ésta?
-Además de la alegría que genera
la designación, no podemos perder de vista que se depositó mucha confianza en nosotros. Ahora tenemos que responder con mucha responsabilidad, y sabiendo que estamos
en condiciones de sacar adelante el partido.
-¿Ayuda que los dos equipos no tengan antecedentes de jugo brusco y expulsiones?
-A la hora de saltar a la cancha se vuelve relativo. Entre argentinos y brasileños siempre hay una rivalidad muy especial y en un partido todo lo que no fue antes puede suceder después. Es bueno que no haya jugadores que peguen en los dos lados, y nosotros esperemos que se mantenga así en el partido del miércoles.
-¿Qué recomendaciones tomará contemplando las características de los jugadores?
-Nosotros recibimos el apoyo de árbitros internacionales que están encima de los equipos. Esto permite tener un detalle de la manera en la que se mueven los jugadores dentro de la cancha. Eso es esencial para llegar preparado a la hora de la competencia, y creo que vamos a implementarlo.
-¿Entonces tienen bien estudiado a Verón, o a Wellintong Paulista, por ejemplo?
-Sí claro. Como así también al resto de los futbolistas que vienen jugando en los dos equipos. Creo que va a ser una fiesta y esperamos, desde nuestro lugar, colaborar para que todo salga bien.
-¿Un arbitro tiene margen para disfrutar este tipo de espectáculo?
-Por supuesto, de la misma manera que lo disfrutan todos los otros protagonistas. Nosotros cumplimos un rol dentro de la cancha, pero no por eso dejamos de disfrutarlo con la responsabilidad del caso.
-Usted cuenta con muchos antecedentes en finales, ¿la experiencia juega un rol preponderante en estos partidos?
-En realidad lo que pasó, por ejemplo en la Final de la Intercontinental de 2004, o en el Mundial de 2006 son memorias. Uno siempre apuesta a lo que viene. Y en este caso lo que viene es Estudiantes y Cruzeiro, para lo cual venimos trabajando.
-¿Pesa el hecho de haber dirigido a Estudiantes en la Final de la Sudamericana?
-No, para nada. Ahora va a ser otra cosa. En ese partido a Estudiantes no le fue mal, pero terminó perdiendo la llave en suplementario tras haber hecho un gran desgaste. Las expulsiones llegaron después del gol de Inter, y creo que pesó mucho el resultado del partido de ida.
-¿En qué medida le preocupa la epidemia de gripe A que hay en Argentina?
-Bueno, la verdad es que es un tema que hay que tomarlo con mucha atención. Vamos a tener la misma precaución que tenemos en Uruguay, donde todavía los casos no son tan numerosos. Es un tema a tener en cuenta, pero vamos a tomar todas las precauciones para que no influya en nuestro trabajo.
-¿Qué experiencia lo une con sus compatriotas Pablo Fandiño y Mauricio Espinosa?
-Por suerte tengo que decir que venimos dirigiendo juntos desde hace cuatro años y nos conocemos muy bien. En la previa a cada partido, nos apoyamos bastante y en esta oportunidad no va a ser la excepción. Como grupo de trabajo estamos muy bien para afrontar esta circunstancia.