El próximo fin de semana se llevará a cabo el 7° Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre (Flisol) en La Plata. A partir de las 10 de la mañana, en la sala Vicepresidencia del segundo piso del Pasaje Dardo Rocha, tendrá inicio la muestra cuya finalidad será brindar capacitación e información sobre las ventajas que presenta el software libre. Entre los puntos a destacar estará presente el abaratamiento de los costos tanto para la producción de productos culturales como para la industria informática.
El software libre es habitualmente confundido con los programas gratis, debido a que ambos no pagan licencias y su acceso es a costo cero. Sin embargo, los programas de código abierto permiten a los usuarios copiar, redistribuir, estudiar y modificar el producto adquirido. Según dijo a Hoy el coordinador de Flisol La Plata, Martín Olivera, la confiabilidad de estos programas está dada por el trabajo de toda una comunidad que, en la búsqueda de un mejor rendimiento, está a la vigilia de todo aquello que perjudique al software y a los usuarios. La seguridad, principalmente, tiene que ver con el conocimiento: cada usuario puede acceder al código y ver todo aquello que hace el programa.
El caso paradigmático es el sistema operativo Ubuntu, una distribución de Linux basada en Debian, que, con una interfaz muy similar a la de Windows, tiene casi la totalidad de las prestaciones que un usuario de escritorio estándar puede requerir: navegar en internet, enviar correos electrónicos, acceder a las redes sociales, mirar películas on line y producir documentos de texto y planillas de cálculo.
Otro programa de código abierto muy utilizado en Windows es el navegador de internet Mozilla Firefox, que recientemente lanzó su última, y casi definitiva, versión, y que ocupa casi el 30% de los ordenadores. Las alternativas para procesadores de textos están dadas por el Open Office, recientemente comprado por Oracle, y Libre Office; ambos funcionan tanto en sistemas operativos de base Linux como en el sistema operativo creado por Bill Gates.
El Flisol es el evento más grande de Latinoamérica que versa sobre tópicos como software libre, empresas con dicho software, medios digitales, gráfica y multimedia. El día sábado, entre las 10 y las 18, se brindarán charlas, habrá talleres y ponencias sobre temáticas locales, nacionales y latinoamericanas en relación al software de código abierto. La entrada es libre y gratuita.
El Flisol en cifras
El 8 de noviembre de 2003, se realizó en Colombia el primer Festival de Instalación de Software Libre Colibrí (Fislc). Recién un año y medio después, se hizo extensivo a varios paises vecinos. Autodenominado como el “festival de software libre más grande del mundo”, esta sexta edición se realizará en simultáneo en veinte países. Sus inicios remiten al año 2005, y desde 2008 se adoptó como fecha de realización el cuarto sábado de abril de cada año; este 2011, por única vez, será realizado el día 9 de abril. En Argentina se llevará a cabo en 33 ciudades, entre las que se encuentran la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Rosario, San Fernando del Valle de Catamarca, San Miguel de Tucumán y Esquel.
Este es el cuarto festival que se realiza en nuestra ciudad de manera consecutiva, y cuenta con el apoyo de varias organizaciones, entre ellas, la Asociación Argentina de Internautas, el Centro Cultural Olga Vázquez, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial -con su Programa de Software Libre INTI-SOL- y la Facultad de Informática de la UNLP, entre otros.
La cantidad de asistentes esperada es superior a la de años anteriores, debido a la masiva difusión que están recibiendo por parte de particulares y de las instituciones, que han mostrado un decidido apoyo.
Las ventajas del código abierto
Tiene un costo nulo que permite a las empresas ampliar sus infraestructuras sin que se vean afectados sus intentos de crecimiento por el alto costo de las licencias. También ofrece la posibilidad de instalar un programa en tantas máquinas y tantas veces como sea posible. Asimismo, el conocimiento del código de programación permite saber más sobre aquello que se utiliza sin esconder ninguno de los procesos llevados a cabo. Por último, el soporte y la compatibilidad no están dados por el proveedor del servicio, que suele ser la empresa dueña de la licencia, sino que es parte de la comunidad que trabaja por y para el servicio que ese software brinda, que implica una corrección mucho más rápida y un funcionamiento mucho más eficiente ante las probabilidades de fallos. Las ventajas económicas brindan soluciones a una enorme cantidad de empresas y los aportes de la comunidad han permitido un constante crecimiento del software libre, hasta superar al mercado propietario.