Internet a veces es un laberinto donde, a pesar de la intensa y cada vez mayor conectividad de la gente, es muy difícil encontrarse con los grupos más afines a los propios intereses.
Como para terminar con esa odisea y, de paso, avanzar en el armado de una cibermilitancia más participativa, tanto el justicialismo como el radicalismo pican en punta para acercar no sólo a los simpatizantes de los partidos, sino también a la ciudadanía.
Pasado el auge de Facebook, desde cada partido surgieron distintas iniciativas para apoyar los principios que pregonan.
En el justicialismo, y como resultado de un trabajo en equipo del PJ digital (www.pjdigital.org), nació la Peronosfera.
“Ahora estamos en un momento de decisión fundamental, quisimos buscar una vía de unión en el peronismo y no es fácil. Tratar de buscar una vía para que se vean diferentes opiniones”, afirmó a Hoy una de las promotoras del grupo, Mónica Dassisi, militante justicialista de Capital Federal.
Hasta ayer, la red peronista sumaba 878 militantes de todo el país, a muy pocas semanas de haber sido creada. “Llegamos casi a los 890, no pensamos que iba a ser tanto, evidentemente necesitábamos un medio de debate”, explicó Dassisi.
En cuanto a la diferencia entre la militancia tradicional y la 2.0, es decir, la cibermilitancia participativa, Dassisi sostuvo que “no vamos a reemplazar la territorial sino complementarla, no podés nada más que militar por internet, sino que sirve para coordinar acciones y llevarlas a cabo. Las campañas tienen que ser mixtas”.
Por otra parte, se mostró satisfecha con el variopinto nivel de participación en la red peronista. “Hay duhaldistas, algún que otro menemista, y la mayoría que apoyamos al Gobierno nacional”, manifestó. Sin embargo, a pesar de esa mayoría, lo cierto es que se ha profundizado el tono del debate, en el que los “compañeros” discuten sobre distintos tópicos desde todo el país. La crisis con el campo, la guerra de Israel y Palestina, y hasta el Rally Dakar son parte de la discusión justicialista.
En ese orden, Dassisi resaltó la necesidad que tienen los partidos de sumarse a estos movimientos que tienen su eje en las nuevas tecnologías. “Los partidos lo van a hacer porque si no se quedan en el tiempo, no es una innovación, es algo necesario. Con la tecnología no te podés quedar atrás”, reflexionó.
Por ello, como no podían ser menos, los radicales, un poco más dispersos entre distintas fuerzas políticas, también se sumaron a crear una red social: la Radicalosfera.
En la web de la militancia radical, también se proponen distintos niveles de debate, aunque debido a la dispersión y el poco tiempo que llevan trabajando organizadamente on line, hasta ayer habían llegado a los 77 miembros, aunque a paso lento pero firme, sigue creciendo.
Fieles a la pasión por las líneas internas, un militante lanzó también Alfonsinistas (alfonsinistas.ning.com), con el lema “Siguiendo ideas”. Tuvo un poco más de éxito en cuanto a participación: hasta ayer eran 95 los miembros activos. Muchos de ellos participan en las dos redes sociales radicales.
Los pioneros
El uso de la red social Facebook, que comenzó a extenderse en el último año en la Argentina contribuyó de a poco a que se entienda la utilidad de estar conectado y con la posibilidad de dialogar con distintos actores políticos al instante.
Así, Facebook se hizo ahora una cita obligada entre los dirigentes que quieran atrapar no sólo a los jóvenes sino también al gran público adulto que se plegó al uso de la red social.
Ahora bien, ¿para qué sirve? Con simpleza se puede decir que sirve, a nivel del público, para dar cuenta de las actividades y el trabajo que se está haciendo en los ámbitos institucionales, como también para dar a conocer opiniones y puntos de vista al instante de producida una información. También, para recibir comentarios y sugerencias del resto de los usuarios, algo que genera una interacción casi imposible de llevar adelante en los medios tradicionales.
¿Cuál es su costo? Cero. Sólo lleva tiempo. Por eso también, y por la facilidad para acceder a los recursos planteados, cada día son más dirigentes los que utilizan Facebook y ahora otras redes sociales más específicas.
Entre ellos están el vicepresidente Julio Cobos, la ex candidata a gobernadora Margarita Stolbizer, el peronista disidente Francisco De Nárvaez, el ministro de Asuntos Agrarios Emilio Monzó, el senador Jesús Porrúa, el concejal de Vicente López Luis Parodi, la concejala de Olavarría Liliana Schwindt, los diputados Walter Martello y Maricel Etchecoin Moro, los senadores Javier Mor Roig y Luis Malagamba, el diputado porteño Juan Cabandié, la dirigente Gabriela Cerruti y el ex jefe de Gobierno porteño Jorge Telerman. También se cuentan entre ellos Ricardo López Murphy y el diputado nacional Esteban Bullrich. En el ámbito local se sumaron el concejal Oscar Vaudagna, el dirigente macrista Julio Irurueta y el titular de Pampa Sur, Santiago Sautel.
Con todo, internet no perdonó a la clase política. Día a día se siguen sumando.
También militan desde el exterior
Los argentinos que están en el exterior también tienen su espacio de participación propio: Provincia 25 (provincia25.ning.com).
Allí, la red social creada por Fabio Larocca contribuye a rescatar el sentir nacional para aquellos argentinos que residen en otros países. Todo ello en el marco del programa Provincia 25, una ley creada para los ciudadanos residentes en el extranjero.
Testimonios
¿Para qué utilizan Facebook los políticos?
Jesús Porrúa, senador provincial (UCR).
“No hace mucho que comencé con Facebook. Me resulta muy interesante y me parece una herramienta con un gran potencial”.
“Pienso que electoralmente puede ser muy útil. Otorga la ventaja de estar en permanente contacto con un grupo de gente con intereses comunes.”
“Es útil para acercar tu página a quien pudiera tener interés en interiorizarse sobre tu trabajo.”
“Lo importante, me parece, es poder dar tu testimonio y opinión (y hacerte cargo de lo que pensás; acá no hay espacio para dobles discursos)”.
Luis Parodi, concejal de Vicente López (CC).
“Lo utilizo para contactos políticos exclusivamente y para difundir mi actividad de concejal.”
“Creo que se irá haciendo cada vez más presente, no con la profundidad de Estados Unicos y Obama, pero con crecimiento inexorable.”
“A la clase política le falta creer en la gente, importarle la gente, decirle a la gente aquí estoy yo, no los estafo y requiero de su ayuda para que a todos nos vaya mejor.”
Política conversacional
“La capacidad para transmitir es para unir voluntades, para convocar, para actuar.”
David de Ugarte
¿Quién hubiese dicho hace unos años que un afroamericano iba a ser presidente de Estados Unidos gracias a estrategias de marketing direccionadas hacia los jóvenes? ¿Quién hubiese dicho que una oleada de mensajes de texto iba a convocar a la clase media argentina a salir con sus cacerolas en una protesta que surgía de los sectores agrarios? Aunque a primera vista no parezcan estar relacionadas estas dos predicciones políticas, el común denominador entre estos dos casos impredecibles es la participación.
El caso de la crisis agropecuaria que sufrió nuestro país es un nuevo caso de lo que el ciberactivista y hacker español David de Ugarte denomina “ciberturbas”. Una clara demostración de la acción de una red distribuida sin coordinación central, que crecía siendo retroalimentada por cada uno de sus integrantes. Las convocatorias se hacían a través de celulares, grupos en Facebook que excedían los 17.000 miembros, el Messenger estaba lleno de avatares y frases alusivas.
Por el lado de la estrategia utilizada por Obama en las elecciones pasadas, no sólo toma trascendencia por el hecho político del cual viene de la mano, sino porque generó una fiebre 2.0 en la clase política a nivel mundial. El sentido de la participación es diametralmente opuesto al anterior en este caso. A través de diferentes herramientas, el equipo de Obama dirigía todas las acciones a través de un hilo conductor.
En nuestro país ya estamos viendo resultados de esta fiebre. Todos los potenciales candidatos quieren, o ya tienen, su perfil en Facebook, su cuenta en Twitter, su blog y obligan a sus equipos de comunicación para que hagan lo imposible para abrir cuentas en cuanta aplicación encuentren a su paso. En estos próximos meses podemos esperar seguramente grandes cadenas de emails a través de Facebook, de spam en forma de marketing viral y de implementación de ideas que no saben ni para qué sirven. Pero el pack Obama no garantiza nada.
Lo fundamental en todo esta cosa rara de la web y la política 2.0 es el ser parte de un todo, aportar, solidaridad, sentido de comunidad. No por nada se lo suele denominar a este estadío de la red como Web conversacional.
Compartir y comentar son las palabras claves en este concepto. Todo aquel que pretenda ingresar en este territorio y lo haga queriendo imponer prácticas ajenas y autoritarias quedará excluído de la “nube”. Si no participás de la conversación, no estás, por mucho perfil en Facebook o blog con lindo diseño.
Desde los espacios 2.0 del radicalismo venimos impulsando una evangelización que aporte la filosofía de esta nueva manera de comunicarse a la práctica política en nuestro partido. Queremos un crecimiento de calidad y gradual. No se nos escapa la mediatización inmediata que pueden generar estas iniciativas, pero la apuesta real debe ir hacia la construcción de bases sólidas sobre las cuales poder montar una red de acción y militancia mirando hacia el futuro, sin dejar de trabajar en el presente.
Juan Ignacio Belbis
http://doscerolife.com
jbelbis@ciclonico.com