El Gobierno nacional se mostró ayer dispuesto a intervenir en el conflicto entre los trabajadores del teatro Colón y las autoridades porteñas, al considerar que “supera lo gremial para ser un tema político”. Así se expresó el subsecretario general de la Presidencia, Gustavo López, al recibir ayer en su despacho de Casa de Gobierno a una delegación gremial del Colón. El funcionario se comprometió ante los trabajadores del primer coliseo argentino a interceder ante el Ministerio de Trabajo, frente a un pedido que se le formuló en ese sentido.
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